miércoles, 22 de abril de 2015

¿Qué debemos hacer para evitar el acoso?

Cuando no hay intervenciones efectivas contra el Bullying, el ambiente escolar se ve afectado. Esto es debido a que hay un sentimiento negativo en todos los niños que hace que experimenten sentimientos de ansiedad y miedo. 
Además, si algunos alumnos llegan a pensar que las situaciones de acoso y la agresividad que perciben no tiene consecuencias, pueden adoptarlo por imitación de esos compañeros que ya son agresores.

El objetivo como docentes debe ser, con ayuda de especialistas, desarrollas en los niños un estilo de aprendizaje de prevención dirigido a resolver los conflictos del entorno escolar de manera pacífica. Además, también deben aprender estos alumnos técnicas psicológicas, sociales y físicas con las que enfrentarse al acoso.

Por tanto, para prevenir el acoso escolar es necesario que toda la comunidad educativa se implique y participe y que, además, se establezca un diálogo con los niños y niñas, las familias, el profesorado y el contexto donde se encuentra el colegio o escuela.
Educar en derechos a los niños y niñas previene la violencia entre iguales, favoreciendo la identificación y superación tanto de estereotipos como de prejuicios. Es importante que se fomente la empatía, la cohesión, la solidaridad y el respeto mutuo entre iguales. 
Se debe intentar que expresen las emociones para liberarse del sufrimiento y encontrar a personas que les ayuden. Entender que defender los derechos propios de cada uno no implica vulnerar los de los demás.
Algo importante, es que no se debe minimizar la gravedad de las agresiones, sino que se debe observar de manera sistemática al niño o niña en todos los espacios, informando al equipo directivo del centro, mediante una hoja de observación, donde se recojan los hechos y los implicados con la mayor precisión posible, intentando actuar lo más inmediatamente posible, haciendo intervenciones individuales con las personas involucradas.
Nunca se debe hacer de mediador ya que, entonces, existe un desequilibrio de poder y se puede acrecentar la intimidación y provocar resentimiento. 
Cuando intervengamos, se debe hacer con todo el grupo para que las actitudes y conductas negativas sean rechazadas por todos. 
Y sobre todo, algo muy importante que puede marcar el camino del niño acosado es que hay que respetar el derecho a que elija a la persona a quien desea contarle el problema, de forma que no se le presione a contarlo a quien no quiera ni a repetir los episodios ante distintos adultos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario